44.- EL JAPÓN DE MARUTOYO.-

Paseando por un camino de Japón, escucho un ruido, veo moverse el bambú.

Me quedo muy quieta, contengo la respiración y mis sueños se hacen realidad.

A cierta distancia veo a los osos pandas comiendo.      OSO PANDA       

                                                                            DOS       

                                          

 

                                                                                

Abro grandes los ojos, quiero grabar para siempre esas imágenes.

En un rato los pierdo de vista, pero están en mi memoria para siempre. Los conocía, por supuesto, vi peluches, películas, imágenes…

Ahora en mi habitación me espera un dedal realizado con ellos, en 1991, por Marutoyo, incluido en la edición de T.C.C. Tuve la suerte de poder comprarlo en su cajita verde, con letras inmensas en dorado.Tanto lo busqué, ya es mío.

Mi viaje no hubiese sido completo si no lograba verlos.

Estoy tan feliz que muero por contarlo a mi gente querida.

¿Me van a guardar el secreto, no?, quiero decirlo personalmente.

Nos vemos en poco tiempo.

¿Dónde?

Todavía no lo decidí, pero les avisaré.

Besos,

SUsana

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